Fotografía fechada el 1 de julio de 2019 que muestra una vista de la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), donde se encontraba detenido el concejal opositor Fernando Albán, en Caracas (Venezuela). Nicolás Maduro prometía aquella tarde, una vez más, resolver la crisis económica de Venezuela cuando dos explosiones lo dejaron en blanco en medio de un acto público. Era sábado, 4 de agosto, y las primeras horas fueron de confusión hasta que el propio presidente lo confirmó: “Han intentado asesinarme”. EFE/ Miguel Gutiérrez