Lajas – Cubiertos de pies a cabeza por un traje que los protege de materiales peligrosos, los dos hombres trabajaban en las columnas exteriores de un salón desde el cual se daba clases de Ciencias, a juzgar por los cartelones en las paredes y los instrumentos de laboratorio que algún maestro o maestra guardó celosamente en un mueble.