Conocido es que durante la época de Correa creció considerablemente el gasto burocrático. De lo que poco se habla es que todo el aparato público es sostenido por el sector privado. Si bien no todo gasto es malo, por encima de cierto umbral, que ya atravesamos, se vuelve un lastre para el crecimiento y sorprende que el nuevo gobierno insista en crear un nuevo impuesto.