Durante dos siglos, Estados Unidos ha operado bajo la Doctrina Monroe: los países fuera del hemisferio occidental no deberían interferir con los gobiernos independientes de América Central y del Sur. Sin embargo, hoy vemos a innumerables actores como Rusia, China e Irán inmiscuirse en Venezuela, donde las crisis económicas, humanitarias y de seguridad provocadas por Nicolás Maduro y sus compinches se encuentran entre las preocupaciones de seguridad nacional más urgentes en nuestra parte del mundo.