Crece la intención de voto en la ciudadanía lo cual habla de política, de responsabilidad ciudadana y, sobre todo, de preocupación del venezolano por mantener el orden y enfrentar la violencia propia del revolucionarismo militarista. El ciudadano está convencido de su responsabilidad política para el próximo 21N, responsabilidad en el orden social y político frente a este régimen brutal, primitivo y delincuencial. El ciudadano entiende el significado de elegir gobernadores y alcaldes jamás ligados al partidismo, sino entendidos esta vez como demócratas en el poder local y regional para contener la barbarie, la incapacidad y la torpeza de unos revolucionarios, socialistas indeseables e ignaros en la política.