El voto de la masa democrática cuantificable, es decir todos los demócratas de las diversas organizaciones de esta República políticamente democrática a través de sus diversas organizaciones políticas tiene, intuito persone, la decisión de votar el 21N. Votar que significa para el ciudadano democrático decente y valiente, frente a esta desgraciada y moribunda expresión del socialismo de Chávez -hoy revolucionarismo militarista, arbitrario y cobarde ya insoportable- la decisión de neutralizar y arrinconar a esta desgracia política mediante el voto. Hay una fogosidad o inflamación ciudadana exigiendo que, mediante el hecho electoral del 21N, con la participación política contendiente quede sellada la convicción social de desplazar del poder local y regional a esta barbarie.