Antes de comenzar, creo importante decir lo siguiente: Es Chavismo no Madurismo, porque la estrategia detrás de ambas acepciones, es que se desea preservar el valor simbólico y político de la figura de Chávez, pretendiendo hacer un antes, cuando con Chávez todo era maravilloso, y un después, con un Maduro que fue el responsable de la debacle y no el heredero de una serie de medidas gravísimas y equivocadas tomadas durante el régimen del comediante eterno, aunque también Maduro continuó igual de desacertado rumbo al desastre.