No por vanidad lo recordamos, sino porque es una verdad imposible de negar: la Fracción Parlamentaria 16 de Julio se cansó de advertir lo que le venía encima a todas nuestras universidades Incluso, yo mismo, en tres oportunidades, intervine en las plenarias de la Asamblea Nacional denunciando la situación. Ya no era el problema del presupuesto o de la planta física, sino de la propia concepción de la universidad, pues, el régimen siempre aspiró a doblegarlas y a convertirlas en centro de distribución de bienes y servicios elementales que el Estado mismo no puede dispensar (pedevalizándolas), imponer el aula virtual a pesar de la enorme brecha digital (conatelizándolas) y de emplearlas como carne de cañón en la guerra de resistencia popular (militarizándolas). Creyeron que era embuste y, ahora, una convención colectiva contraída con los trabajadores bolivarianos, los suyos, no faltaba más, revela los propósitos de la usurpación.