Michel Montaigne fue un hombre del Renacimiento, es decir, de la ruptura con el espíritu medieval de aplastamiento a las libertades individuales para subrayar la renovación y fortalecimiento de los valores de la antigüedad clásica en cuanto a la importancia de la persona frente al poder, en otras palabras, al renacer del humanismo. Estudió derecho en Touluse y sus posteriores actividades de juez, consejero, alcalde y parlamentario lo involucraron en trifulcas religiosas y cortesanas que alternaba con sus lecturas y escritos de sus célebres Ensayos que pudo recién finiquitar y publicar en 1588, luego de su retiro.