1- Cuando Chávez ganó las elecciones y llegó a Miraflores, apenas controlaba el Ejecutivo. Conservaba ministros y altos funcionarios de Caldera, más que en señal de gratitud era expresión de que todavía no había encontrado dónde le apretaba el zapato. Era el personaje bocón que se aproximaba a gozarse el producto de su arrojo y ambición. Pronto, con la constituyente, se dejó de hacer carantoñas al orden existente y se lanzó al control directo de los poderes públicos nacionales, disolvió el Congreso y lo empequeñeció con su congresillo, se agarró el Tribunal Supremo, y comenzó con las vivezas electorales, con el “Kino” que le quitó peso a la votación opositora y le dio exceso a la gubernamental.