Humberto García Larralde: A confesión de parte…

Impresiona, aunque no sorprende, la alharaca montada por voceros del régimen a raíz de la detención y posterior extradición a Estados Unidos de Alex Saab. Por la reacción de Maduro y sus secuaces, se colige que ha sido un golpe terrible. Es como si se hubiese profanado lo más sagrado de la secta en que se ha convertido el bolivarianismo: el sarcófago que, supuestamente, contiene a los restos del “eterno” en el Museo Militar. Esta respuesta del fascismo permite formular, como ley irrebatible, la siguiente tesis: mientras más pataletas escenifica protestando la “injusta detención” de un colaborador de la “revolución”, más razones hay para creer que su complicidad y todo lo que se le acusa, son ciertas.

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Author: Pablo Perez