A los mafiosos solo les importa el dinero. Por eso hacen todo lo posible para cuidarlo y que nadie, solo ellos, tenga acceso a él. Álex Saab no es la excepción, la diferencia es que él mismo es la clave de la fortuna en oro que durante años saqueó junto con sus secuaces de Venezuela. Expertos que siguen el caso en Estados Unidos le aseguran a esta columna que las autoridades están solamente tras dos cosas: el acceso al oro robado por Saab y detalles del gigantesco negocio de gasolina por misiles con Irán. Para lograr su primer cometido es esencial que Saab esté vivo.