Cualquier profesional que haya estado en la posición de extender una recomendación técnica ha pasado por la experiencia de ver las consecuencias de que éstas no sean tomadas en cuenta o seguidas por quienes deben tomar las decisiones. Y dependiendo de la importancia del proyecto donde sean extendidas estas recomendaciones, las consecuencias de no seguirlas pueden ser o no catastróficas. En otras palabras, mientras más sensible sea la recomendación técnica no seguida, más responsables de las consecuencias son aquellos a quienes les toca tomar las decisiones.