Actualmente el mercado petrolero se encuentra en una confluencia de factores de los mercados mundiales de la energía, y en particular en Europa, que ocasionaron una enorme volatilidad en los precios del gas natural, el petróleo y el carbón, registrando el primero precios en alza jamás vistos; el mayor registro en siete años para el WTI, en cuatro años para el Brent y un fuerte ascenso del último, al tener que ser empleados como sustitutos del gas natural cuyo precio se situó en un nivel equivalente a 190 dolares el barril de petróleo (U$B), lo cual encareció de manera astronómica el precio de la electricidad generada en las plantas termoeléctricas que queman gas natural.