En las elecciones del 21 de noviembre el gobierno obtuvo la inmensa mayoría de las gobernaciones y dos tercios de las alcaldías. Visto desde los fríos números, el país quedó teñido de rojo, a pesar del notable aumento de la cantidad de gobiernos locales y consejos municipales obtenidos por la oposición. Sin embargo, colocando la lupa en otros campos, encontramos un país que, en el plano político, está dividido en dos sectores de dimensiones muy diferentes y con características disímiles.