El dicho ¿quien paga manda?, es una verdad para todos y una respuesta afirmativa. Con esta pregunta me estoy refiriendo a los dineros públicos que reciben organizadores extranjeros de regatas y otros eventos deportivos, que una vez conseguidos, se olvidan de las premisas que en su día argumentaron para conseguirlos, e imponen su voluntad y despreciando a las administraciones que se los han otorgado.
Imponen sus estrategias empresariales, imponen a sus equipos de trabajo, imponen su idioma y así hasta el infinito. Cada vez que veo un desaguisado como en estos casos a los que me refiero, dejo en el aire la siguiente pregunta, ¿se imagina alguien, que una organización española, se hiciese con los derechos de la organización de una… Ver Más