Aquella famosa frase de Juan Domingo Perón, “Menos libros y más alpargatas”, es glosada en nuestro caso canjeando las alpargatas por botas militares. Lo ilustra cabalmente una acción, sin precedentes, a la que no se atrevió ninguna de nuestras dictaduras de otras épocas: la sede de una institución cultural y educativa es confiscada para convertirla en predio cuartelario. En este caso la víctima es el Ateneo de Valera, institución nacida en 1950 y que desde entonces ha sido icono de la vida cultural del Estado Trujillo. Un inmueble de la institución, destinado a albergar la biblioteca y el conservatorio musical del sistema de orquestas juveniles, ha sido arbitrariamente entregado en comodato, por la alcaldía oficialista, a la zona militar de aquel Estado.