El oficialismo perdió pero intenta simular que no ha pasado nada. Se entiende: esperaba una paliza electoral y solo fue una derrota importante que no pudo evitar, a pesar de la inmensa -y obscena- utilización de los dineros públicos y del aparato estatal en su propio beneficio.
Ricardo Kirschbaum: Alguien debe avisarle a Alberto Fernández que perdió