Decenas de personas caminan por la calle el pasado 14 de julio, en el sector Catia, en Caracas (Venezuela). A la puerta de su casa, tres vecinos charlan como cualquier otro día en el popular barrio caraqueño de Catia. A su alrededor, como si la pandemia fuera ya un mal sueño del pasado, centenares de vendedores se arremolinan. Venezuela cumple este jueves cuatro meses de una cuarentena total quimérica. En este inmenso sector de tradición comercial y aire popular a la entrada de Caracas, donde las zonas bajas tienen un aspecto más controlable y el resto se encarama en la montaña como si quisiera huir de sí misma, la vida no se ha congelado. EFE/ Miguel Gutiérrez