Acabado el torneo, pretendidamente electoral, corresponde a los venezolanos analizar a profundidad, en conciencia, lo ocurrido. ¿Fueron elecciones? No lo fueron. ¿Sirvieron en algo a los más altos intereses del país? Para nada. ¿Se modifica una pizca la situación establecida antes del 21 de noviembre, o hay perspectiva alguna de un cambio fundamental? De ningún modo. ¿Sirve a los propósitos de alguien el resultado, el hecho de la realización simulada de los comicios? Al régimen criminal y sus alcahuetes.