Entre tantos hechos históricos de repercusión planetaria ocurridos en el siglo XX resaltan dos que atraen nuestro interés. Uno, la revolución rusa de octubre de 1917 que dio origen al primer Estado comunista de la historia, cuya característica esencial es que la racionalidad política gobierna a la racionalidad económica; el otro, la desaparición de dicho Estado en diciembre de 1991.