La rueda del tiempo no se detiene, la historia no espera a nadie, si no nos montamos en las oportunidades las perdemos sin tener la certeza que tendremos otra, así es para todos y por eso es que en política hay que acompañar el relato con la acción sincronizando los tiempos. El problema es que para tener éxito se requiere de un factor que no se vende en botica y menos en bodegones, es un algo que se tiene o no se tiene, unos lo llaman carisma, otros carácter, en realidad es una especie de receta que tiene como ingrediente principal, la constancia que es el empeño de la voluntad dirigida en el sentido correcto.