Verónica Casado supo por WhatsApp que Mañueco la despedía con Igea y adelantaba las elecciones. Con ella cae la consejera de Sanidad premiada como mejor médico de familia del mundo, y la política más valorada de la región. Acusada de ir por libre, regresa a la bata. «No seré candidata. Han sido dos años horrorosos» Leer