Hace 25 años, a vísperas del dinero electrónico, el titular de la Junta de la Reserva Federal Alan Greenspan presentó un estudio en una conferencia en la Tesorería de EE.UU. acerca de “El dinero electrónico y la banca: el papel del Estado”, donde argumentó que el futuro del dinero electrónico dependerá de “la flexibilidad del sector privado para experimentar, sin una intervención amplia por parte del Estado”. La pandemia del COVID-19 ha acelerado la transición desde el dinero de papel hacia el dinero electrónico. Las personas todavía quieren tener efectivo, pero cada vez más en formato digital y almacenado en billeteras móviles en lugar de tenerlo en la forma de un billete que se dobla.