En este año que culmina, específicamente el 21 de diciembre, se cumplieron 30 años del colapso de la Unión Soviética y de su fracasado régimen comunista. En esa histórica fecha Mijail Gorbachov anunciaba con su renuncia como presidente de la Unión de Republicas Socialistas Sovieticas (URSS) la desintegracion de la Unión Soviética y el fin del socialismo real, señalando el fracaso absoluto del comunismo porque la sociedad sovietica estaba -según sus propias palabras- asfixiada por las tenazas de un sistema burocrático y autoritario que había colocada a la Unión en una realidad bastante peor que los países desarrollados, por lo que todo tenía que cambiar radicalmente. Fue un evento que no se generó como producto de una revuelta popular o por hechos de fuerza sino por el colapso del sistema producto de la ineficiencia, la burocracia estatista y corrupta y el autoritarismo, todo lo cual condujo a crasos errores de planificación y aumento exagerado del gasto militar, lo que produjo la ruina absoluta de esa economía y notables casos de corrupción a nivel de altos dirigentes del sistema.