Ciertamente en política es común cambiar de opinión para llegar a acuerdos o trazar una nueva hoja de ruta, pero en ciertas ocasiones estos giros nos dejan estupefactos. Juan Guaidó ha sido protagonista de una cabriola discursiva recientemente que contradice su estrategia acertada o no, supongo que tiene una razón para ello que deberá explicarle al país.