La repetición del evento electoral para la gobernación del estado Barinas se ha convertido en un ejemplo del proceso de degradación al que ha arribado el Socialismo del Siglo XXI. No les bastó con el grosero y corrupto ventajismo de que hacen gala en cada evento electoral, aderezado con la simulación como oposición del sector controlado a través del uso de las tarjetas de los partidos para dividir y confundir al elector, sino que ante la imposibilidad de obtener un resultado favorable utilizaron el Tribunal Supremo de Justicia para arrebatarle al Sr. Freddy Superlano la magistratura obtenida en las urnas de votación.