He leído diferentes informes y análisis económicos que se han dado a la tarea de calificar a la economía venezolana como “enana”. Yo manifiesto mi desacuerdo con este término. En primer lugar, me parece más bien complaciente al gobierno (convenientemente) y en segundo lugar, creo que minimiza la dimensión de la crisis venezolana; frivoliza la dramática situación. Comenté con amigos de la fuente económica esta situación, y me advirtieron que la “agenda noticiosa”, está en la disminución de la inflación y no en la dimensión de la economía (también, de manera conveniente al gobierno). Como suelo romper la coral, aquí va de igual manera mi quebrado y desafinado canto.