Mulyono, de 61 años, sostiene la lápida de su padre después de sacarla del cementerio de Timbulsloko, un pueblo de la regencia de Demak, en la costa norte de Java Central, Indonesia. Al bajar la tierra y subir el mar, el cementerio se inundó. Mulyono y su familia han perdido sus tierras de cultivo. Ahora son pescadores. FOTOGRAFÍA DE AJI STYAWAN