Escribir sobre la sociedad en general es un inmenso riesgo a todas luces; se puede pecar por exceso o por defecto, pero en todo caso, en el artículo de hoy, me arriesgo decididamente. Trataré de no llevar todo al plano de “lo general” y mucho menos, meter a todo el mundo en un saco, etiquetarlo y despacharlo cual mercancía global. La generalidad, las etiquetas y los chiches son chocantes; creo en la individualidad y responsabilidad de cada cual. Las palabras se discurren, y es claro sobre lo que quiero esbozar en esta primera entrega del año 2022: Una sociedad más JUSTA.