Tomo nota de interesantes artículos de opinión, en los que, con menor o mayor acierto, se analizó el resultado de las recientes elecciones del estado Barinas, llegándose en alguno de ellos a la temeridad de producir pronósticos triunfalistas que han de marcar el camino de la oposición, transgrediéndose con ello, a mi modo de ver, los límites de la prudencia y de la objetividad del examen que en determinadas circunstancias impone la razón en el ámbito del diagnóstico político.