Cuando analizamos las causas por las cuales no hemos podido salir del hueco en que nos ha sumergido el régimen criminal, luego de 23 años de ejercicio de poder ignominioso, en buena parte se debe a un liderazgo alternativo mediocre. Ya cansa la monserga paralizante de cualquier iniciativa superior: esto es lo que hay. La baja calidad del liderazgo ha evaporado varios lances decisivos en el que actuó con determinación el pueblo para alcanzar el destino histórico que le corresponde.