Sin duda alguna que hacer diagnósticos sobre lo que pueda suceder en el mercado petrolero global, aun cuando sea a corto plazo, es un atrevimiento que solo hacen analistas audaces, con la gran probabilidad de desacertar en sus predicciones o pronósticos, debido precisamente a los factores, elementos y variables que intervienen en la conformación de la oferta y la demanda mundial de petróleo. Por lo tanto, el mercado petrolero suele ser impredecible a todas luces, dado su grado de sensibilidad para captar elementos objetivos y subjetivos que amenazan permanentemente su estabilidad. Y muy particularmente, el mercado petrolero en 2022 viene cargado de mucha incertidumbre por el lado de la seguridad del suministro, en virtud de la acentuación de la dependencia del crudo producido y administrado por la OPEP PLUS, y el estrecho margen que muestran algunos países de esta alianza para cumplir con los incrementos acordados mensualmente.