En esta proyección cartográfica las Américas tienen un lugar privilegiado como potenciales articuladoras del Mundo. Tenemos una fachada Atlántica y una del Pacífico y el continente se extiende de Polo a Polo. Estados Unidos lo sabe y lo utiliza a su favor, como debe ser, en todas las dimensiones geo-políticas. El drama del resto del continente es que somos países “insulares”, aislados entre nosotros mismos y en “pleitos” de fronteras seculares. Además de economías precarias y oscilantes y sistemas políticos atrapados en el pasado.