Está demostrado en los hechos, en los catastróficos resultados derivados de la aplicación de ese bodrio mal llamado Plan de La Patria, que en esta era chavomadurista han sido malos ejecutores de políticas públicas. Han fracasado en todos esos escenarios en donde han presentado, ya no se sabe cuántos proyectos que bautizan con apellidos rocambolescos, nada mas que para llamar la atención de los incautos. Pero la ciudadanía que es la que escarmienta los impactos de esos descalabros, los tiene bien medidos y ubicados: son unos simuladores que se valen de artificios para engañar y esconder lo que ya resulta imposible de ocultar ante la mirada de millones de venezolanos que saben que son unos impostores de marca mayor.