Contando su versión: el pescador trinitense que estaba a bordo del barco con migrantes venezolanos, cuando se encontraron con oficiales de la Guardia Costera de Trinidad y Tobago, muestra cómo sostuvo a Yaelvis José Santollo Sarabia, de un año, cuando le dijeron que orara por él después de que había sido asesinado a tiros. Foto: NIKITA BRAXTON-BENJAMIN