Humberto García Larralde: Corrupción y resiliencia

En un artículo anterior, reflexionábamos sobre el sinsentido de que el peor gobierno que se recuerda en Venezuela haya podido permanecer tanto tiempo en el poder, a pesar del repudio mayoritario de la población. Para ello tuvo que desmantelar las instituciones que sustentaban la soberanía popular, cuyo ejercicio hubiese redundado, sin duda alguna, en la salida de Maduro hace ya algún tiempo. Pero esta demolición del marco constitucional no hubiera sido posible sin contar, a su vez, con un estamento militar que traicionó su juramento, a sus compatriotas y a la nación, para defender al régimen. Con este apoyo es que pudo fraguarse la destrucción de los medios de vida de los venezolanos y la subordinación del país a intereses foráneos. En recompensa, estos militares hoy controlan a la FAN.

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Author: Pablo Perez