Rehacer la Nación constituye la más clara responsabilidad, urgente y necesaria tarea de la sociedad democrática después de haber odio las dos intervenciones del 4F de Maduro y Cabello, cuyos contenidos parecieran el de dos dictadores-profetas. Muestran su saña, violencia y militarismo socialista como dictadores y cobardes, que persisten en imponer el fusil y el plan de machete en una permanente guerra encubierta, criminal y primitiva.