A Darielvis Sarabia le mataron a su hijo, cuando huía junto a otros venezolanos del infierno de Nicolás Maduro. Desde una embarcación del servicio de guardacostas de Trinidad y Tobago, le dispararon a un humilde peñero donde iban nuestros paisanos. En el peligroso mar, hicieron un uso desproporcionado de la fuerza y ultimaron la vida del niño Yoelvis Santoyo, hijo de Darielvis y, lejos de asumir con absoluta responsabilidad el caso, las autoridades isleñas tratan de taparear a los asesinos. No es posible aceptar el infanticidio.