Solo la firmeza en las acciones detendrá a la dictadura criminal, no existe otra vía, la cohabitación conduce a una mayor dominación de la sociedad. Las herramientas de los verdugos son el hambre y la violencia, sumándose a la persecución, la cárcel y la tortura. La ruta de la liberación no va por la recomposición del TSJ, instrumento degenerado y menor del régimen que lo utiliza como pura fachada, es un actor secundario sin ninguna autonomía.