Mitzy Capriles de Ledezma: 30 años después

Lo que ha narrado la hija menor del Presidente Carlos Andrés Pérez, permite comprender hasta donde querían llegar los golpistas del año 1992. Quienes hemos conocido de cerca a Carolina Pérez Rodríguez, sabemos que, además de valiente, es una mujer auténtica, con virtudes que la adornan como la sinceridad con que asume sus actos de vida. Por lo tanto, doy fe de que todo cuanto ha narrado sobre los lamentables sucesos experimentados por ella y su madre, Doña Blanca Rodríguez de Pérez, que en Paz descanse, son absolutamente ciertos. Ellas resistieron con coraje y pundonor el ataque feroz del que eran víctimas mientras se encontraban en la residencia presidencial La Casona, la madrugada del 4 de febrero de 1992. ¡Las querían asesinar! Así de simple. No hay que buscar pretextos para justificar otra narrativa. Los militares que rodearon esa residencia ya sabían que el Presidente Pérez se les había escapado y estaba al frente del Palacio de Miraflores de donde también se les escapó a los sublevados. Por lo tanto, los cañonazos que disparaban contra esa vieja casona eran para liquidar a la familia sin la mas mínima misericordia.

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Author: Pablo Perez