Lo que está haciendo la dictadura que usurpa los poderes públicos en Venezuela es una barbaridad que con toda razón, asombra a la comunidad internacional. Eso que un tribunal, desde donde despacha una juez, o mas bien una activista del partido que sirve de base a ese esquema, persona que evidentemente no tiene el mas mínimo mérito para desempeñar ese juzgado, pero sí es apta para ordenar asaltar unas instalaciones de un medio de comunicación así no mas, por capricho de uno de los jerarcas de esa tiranía, permite comprender en toda su dimensión semejante arbitrariedad.