Como diputados a la legítima Asamblea Nacional electa en 2015, en plenas funciones, nos encontramos en un momento de lucha en que el principal y más firme objetivo es concretar las elecciones libres, transparentes y verificables presidenciales y al parlamento que, como hemos señalado en múltiples ocasiones, se las deben a los venezolanos desde el 2018 y 2020, respectivamente. Tenemos que ser reiterativos en esto, porque no se trata de exigencias a capricho, sino obligaciones que se deben cumplir por mandato constitucional, visto los fraudes electorales que perpetró el régimen de Nicolás Maduro en esos años.