Ramón Peña: Poder grisáceo y desairado

Hasta hoy no recordamos haber conocido opinión favorable o reconocimiento alguno a estos ocho años de castromadurismo. Ni siquiera de sus compinches del Foro de Sao Paulo o el Grupo de Puebla. Tampoco de los cuatro o cinco Estados con los que negocia, los cuales, bien es sabido, lo hacen por intereses económicos o por razones geopolíticas de cada uno de ellos. La reputación de la banda gobernante nos lleva a preguntarnos si su desprestigio tendrá límites, pero también si su desvergüenza es infinita.

Clique aqui para ver articulo original

Author: Pablo Perez