No es nuevo. Los trinitarios nos odian desde tiempos coloniales. No importa la generalización por la que hoy no pediré excusa alguna. Recuerdo que la Universidad Simón Bolívar tuvo bastante intercambio académico con Trinidad y Tobago. Recuerdo más. ¿Puede contribuir con el intercambio con Trinidad, profesor? En ese tiempo daba clases y había una universidad viva. Desde luego. Se trata de compartir con alumnos en sus cursos y de interactuar con otros docentes de allá. De acuerdo. Había disposición y ánimo. Hasta pagaban bastante más que para no sobrevivir.