Una vez más quisiera referirme al impacto que ejerce la impunidad en la realimentación de los incentivos para el delito y cómo, a partir de ella, una nación puede desaparecer. La impunidad es equivalente a reducir a cero el costo de cometer crímenes, efecto que se potencia en la medida que las condiciones de los países se deterioran, pues delinquir se hace más atractivo.