Algunos bebés se protegen en búnkeres en Ucrania, pero otros no tienen opción

Vista del interior del hospital infantil más grande de la ciudad ucraniana de Odesa, en el que se preparan para bajar a los niños y neonatos a los búnkeres subterráneos. Algunos bebés, que no llegan a pesar ni un kilo, están intubados o esperando una operación, y no tienen la posibilidad de ser bajados a los búnkeres, por los que a las sanitarias solo les queda una opción: apagar la luz para evitar ser vistos y proteger todo lo posible la planta, incluso con colchones.-EFE/Borja Sánchez Trillo

Clique aqui para ver articulo original

Author: Pablo Perez