Antonio Ledezma: Cuidado con los fariseos

Tienen dobles discursos. Según la ocasión, apelan a sus narrativas, condimentadas magistralmente para deleitar el paladar de cada auditorio en el que se sirva ese menú. Siempre se encontrarán con incautos que se dejen embelesar con esas pócimas demagógicas y populistas. En esos oficios, para sazonar fraudes, se han ganado muchas estrellas Michelin. Son unos magos para mezclar cualquier aliño con aceites que vierten sobre piezas de pollo, pato, marrano o vaca vieja. No se les arruga un músculo de sus caras para mentir con el mayor de los descaros. Igualmente son fríos, calculadores y expertos en simulaciones de sentimientos que manifiestan brotando “lágrimas de cocodrilos”.

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Author: Pablo Perez