Mientras occidente en pleno se solidariza con Ucrania y condena la invasión rusa, hay quienes prefieren ponerse del lado del invasor. Aunque la lista de naciones que apoyan la agresión militar contra el pueblo ucraniano es minúscula, dichas naciones comparten entre sí una característica común: todas son dirigidas, al igual que la Rusia de Vladimir Putin, por autócratas y dictadores. Pero el apoyo a Rusia está lejos de ser una simple solidaridad gremial entre carniceros, va mucho más allá. La política expansionista de Putin no comenzó la semana pasada y no tiene como solo campo de operaciones las ex-repúblicas soviéticas. En Latinoamérica, Rusia está muy presente desde hace años y sin necesidad de disparar una sola arma.