El sistema internacional que ha fracasado en impedir la “guerra de agresión” de Rusia contra Ucrania, al activar sus mecanismos para censurar y sancionar al agresor ha encontrado la respuesta mayoritaria contundente contra el régimen ruso, pero con abstenciones que presentan nuevamente prueban que la confrontación mundial es “dictadura contra democracia”. La abstención en política internacional no es neutralidad y en el caso de la invasión de Rusia contra Ucrania es complicidad y apoyo al agresor porque es incumplimiento de la obligación de mantener la paz.